¿Por qué decimos “Bueno” cuando contestamos?

Creado por Brigitte Aranda


Creado el día Septiembre 24, 2015.


Si eres de México, has vivido ahí o tienes amigos mexicanos, probablemente sabes que la forma más común que los mexicanos utilizan para contestar el teléfono es la palabra “Bueno”. Aunque algunos la acompañan con otras frases como “¿Quién habla?” o ¿Qué se le ofrece?, es indudable que la gran mayoría de los mexicanos inician sus conversaciones diciendo “Bueno”.

¿Pero alguna vez te has preguntado por el origen de esta peculiar manera de contestar?

Para aclarar esta duda, es necesario conocer un poco el contexto de los inicios de la telefonía en México. El primer enlace telefónico realizado en el país se dio en 1878, durante el gobierno de Porfirio Díaz. Ese mismo año se instaló la primera línea telefónica, que iba del Palacio Nacional al Castillo de Chapultepec, ambos ubicados en la capital mexicana. Y fue en 1881 cuando una parte de la población logró obtener los primeros sistemas telefónicos privados, ya que la red llegó a diversas zonas de la Ciudad de México.

A diferencia de los métodos actuales, en los que las llamadas se concretan al momento sin la intervención de terceros, las primeras llamadas necesitaban ser conectadas por una operadora. Al hacer la llamada, la telefonista tenía que contestar y de ahí hacer la conexión entre quien llamaba y el receptor de la llamada. Se comenzó a hacer uso de la palabra “bueno” debido a que el sistema telefónico aún tenía algunas fallas y las llamadas no siempre se recibían, por lo que cuando la operadora contestaba, primero preguntaba “¿Bueno?”, refiriéndose a que si la llamada se escuchaba y era de buena calidad. Al decir esto, quien efectuaba la llamada confirmaba el estado de esta contestando "Bueno" y seguía con el número al que quería comunicarse. La operadora lo conectaba y el receptor contestaba.

Es así, que una llamada iniciaba de la siguiente forma:

Operadora:¿Bueno?

Emisor: Bueno. Quisiera llamar al número xx-xx-xx…

Con el paso del tiempo, el servicio telefónico en México fue mejorando y agilizándose, por lo que la conexión que las operadoras realizaban dejó de ser necesaria al automatizarse los procesos telefónicos. Y lo mismo sucedió con la validación del estado de la línea, pues la calidad aumentó y ya no era necesario confirmar si la llamada había sido exitosa. Sin embargo, el uso de la palabra “Bueno” prevaleció y pasó por muchas generaciones que, aunque nunca habían hablado con una operadora, seguían recurriendo al término para contestar sus llamadas.

Cabe mencionar que esta práctica no sólo se dio en el ámbito telefónico, sino que se transmitió a otros, como lo es el de los sistemas de audio. Tan sólo hay que recordar la famosa frase que se utiliza cuando probamos un micrófono: “Bueno, bueno… Probando”.

Además, en 1876, cuando Alexander Graham Bell registró la patente del teléfono, planteó que la mejor manera de contestar era con el vocablo “Ahoy”, que se utilizaba en el ámbito de los marineros, sin embargo, la gente no estaba acostumbrada a esa palabra y prefirieron usar “Hello”, término propuesto por Thomas Alva Edison.